Durante casi un milenio, los productos de la ballena alimentaron y vistieron a las personas, iluminaron ciudades, levantaron construcciones e incluso, sin que fuera la intención de los pescadores, engrosaron las arcas de la Iglesia. La pesca de este cetaceo, iniciada en el siglo XI, se convirtio en una industria prospera que concluyo definitivamente en 1985, tras haber diezmado las poblaciones de ballenas y ser percibida como un atentado contra la naturaleza. La presente obra, profusamente ilustrada, recopila rutas, localidades y museos especializados de Galicia, Asturias, Cantabria y el Pais Vasco donde tuvo lugar esta actividad. Se abre con una introduccion historica y se adentra en aquellos espacios en los que todavia pervive un rastro bien visible del pasado ballenero. Asi, el libro no solo reconstruye una practica que marco la identidad de este territorio, sino que ofrece una mirada nunca vista de unos lugares con un patrimonio excepcional.