La identidad es siempre el objeto huidizo y esquivo de una búsqueda más o menos desesperada. O quizá ocurre, simplemente, que no formulamos la pregunta adecuada. Quizá la pregunta no sea quiénes somos sino cuantos. Un payaso ex toxicomano al que un leon le arranco un brazo durante su ultima actuacion; un reputado oftalmologo que pierde el hilo de su discurso durante una ponencia y no logra recuperarlo; un enfermo de cancer terminal que recobra las ganas de vivir tras ser victima de un atentado..., todos ellos narran de viva voz un fragmento crucial de sus vidas y retan al lector a replantearse sus prejuicios y juzgarlos y juzgarse con imparcialidad.
No va a pasar, ¿verdad? Dame este respiro, Bruno. Vamos a estar los dos solos. Vamos a necesitar aprender a darnos respiros. Vamos a estar bien. Carlos tiene razón. Cuando dé a luz todo va a ir mejor. Vamos a ser dueños de nuestra vida. Vamos a ser independientes. Tengo recursos para sacarte adelante, sea en la ciudad o en el campo o en el desierto o en una puta estacion espacial. Se hacer cosas con mis manos y transformar la nada en algo productivo; se imaginar sueños y construir artefactos contra las pesadillas, y desbrozar caminos, y levantar castillos y demolerlos, y arrasar pueblos enemigos y plantar bosques. Se hablar el idioma de quienes quieren escucharme y voy a concentrarme cien por cien en ti. Pero ¿sabes que? Hoy me han pisado, escupido e insultado a la cara y no tengo a nadie a quien contarselo mas que a ti, que no estas todavia, aunque si estas ya, pero no te veo. No puedo mirarte a los ojos para llorar como dicen que lloras cuando miras a tu hijo. Asi que me vas a dejar que hoy siga por este camino.Miguel Angel Carmona del Barco, tras el merecido exito de su novela Alegria, conjura en Brocal las voces de ocho mujeres a las que la maternidad atraviesa como un relampago, diferentes, reales, desmitificadas. El autor es aqui un mero conductor de la electricidad que emana de los personajes, y que convierte, con una entrega absoluta a su oficio, en ocho cuentos cargados de belleza, esperanza y autenticidad.Se entra a los libros de Miguel Angel Carmona para hacerse todas las preguntas y debatir sobre ellas en busca de la verdad. No es poca cosa.
Mediados del siglo XXI. Huyendo de la guerra civil que asola España, dos familias emprenden el viaje del exilio hacia el norte del continente. Para ello, deben atravesar las ruinas del proyecto europeo, devorado por los populismos, erizado de muros y ala
Alegría no quiere ser como su madre. Ha crecido al borde de un abismo y se aferra a sus estudios y a su trabajo para no caer en él. Pero llega Mario, criado a base de golpes y humillaciones, tan fuerte y a la vez tan fragil. Abraza como un rosal, que huele bien y se clava en la piel. Al primer pinchazo, Alegria intenta zafarse, pero el rosal se ha transformado en zarza. Ya no sabe salir. Ese mundo nuevo de camaraderia adolescente, tardes en la piscina y descubrimiento del sexo, se convierte en prohibido porque a ella ya no le corresponde mundo alguno: ella ya es solo un elemento, una posesion mas, en el mundo de Mario.Miguel Angel Carmona del Barco construyo la voz de Alegria tras un largo proceso de inmersion que le llevo a entrevistar a once mujeres victimas de violencia de genero. Con una prosa luminosa, magistral, directa y vehemente, recrea con una fidelidad hiriente la genesis de una relacion de maltrato. Nosotros, impotentes, como vecinos que escuchan tras un tabique, solo podemos asistir a la lucha desigual y esperar, pagina tras pagina, a que la presa se reconozca como tal y escape.Alegria obtuvo el XXIV Premio de Novela Ciudad de Badajoz, otorgado por un jurado compuesto entre otros por Fernando Marias, Luis Alberto de Cuenca, Paloma Sanchez-Garnica y Juan Manuel de Prada. En el fallo se destaco la inmensa fuerza narrativa de su protagonista, un personaje real y potente, que hace de Alegria una novela de ficcion pensada para ayudar a entender la realidad.
Alegría no quiere ser como su madre. Ha crecido al borde de un abismo y se aferra a sus estudios y a su trabajo para no caer en él. Pero llega Mario, criado a base de golpes y humillaciones, tan fuerte y a la vez tan fragil. Abraza como un rosal, que huele bien y se clava en la piel. Al primer pinchazo, Alegria intenta zafarse, pero el rosal se ha transformado en zarza. Ya no sabe salir. Ese mundo nuevo de camaraderia adolescente, tardes en la piscina y descubrimiento del sexo, se convierte en prohibido porque a ella ya no le corresponde mundo alguno: ella ya es solo un elemento, una posesion mas, en el mundo de Mario. Miguel Angel Carmona del Barco construyo la voz de Alegria tras un largo proceso de inmersion que le llevo a entrevistar a once mujeres victimas de violencia de genero. Con una prosa luminosa, magistral, directa y vehemente, recrea con una fidelidad hiriente la genesis de una relacion de maltrato. Nosotros, impotentes, como vecinos que escuchan tras un tabique, solo podemos asistir a la lucha desigual y esperar, pagina tras pagina, a que la presa se reconozca como tal y escape. Alegria obtuvo el XXIV Premio de Novela Ciudad de Badajoz, otorgado por un jurado compuesto entre otros por Fernando Marias, Luis Alberto de Cuenca, Paloma Sanchez-Garnica y Juan Manuel de Prada. En el fallo se destaco la inmensa fuerza narrativa de su protagonista, un personaje real y potente, que hace de Alegria una novela de ficcion pensada para ayudar a entender la realidad.