En una sociedad futura dominada por la Democracia Especialista, donde cada ciudadano solo puede desempeñar una única función y el conocimiento general está prohibido, leer se ha convertido en un acto subversivo. Mirt, un prestigioso audio editor, ve cómo la enfermedad de su hija lo obliga a desafiar el sistema y a buscar ayuda fuera de la red oficial de especialistas. Paralelamente, Aledis, antigua militante de una organización clandestina inspirada por el mítico libro No mires al Incisol, intenta sobrevivir en los márgenes de un régimen que controla incluso el pensamiento. Las vidas de ambos convergen en torno a un ejemplar prohibido que guarda el último resquicio de libertad intelectual. Entre conspiraciones, vigilancia y memoria, esta distopía plantea una inquietante pregunta: ¿Qué queda del ser humano cuando se le arrebata el derecho a saber?