Las esencias florales sintetizan las energías curadoras de las plantas y las transmiten a las personas. Su manera de actuar no es por reacciones químicas como los remedios alopáticos, sino por el poder armonizador que contiene cada una en su propia estructura molecular. Sus efectos son mas facilmente reconocibles en el cuerpo emocional, pero a traves de este impregnan otros cuerpos, mas densos y mas sutiles, que nos componen. A esto se refiere el Dr. Edward Bach cuando sostiene: si el espiritu y el alma estan equilibrados, estamos sanos; si no seguimos nuestra senda, entramos en conflicto y la consecuencia es que, al escapar energia, nos enfermamos. Las flores ayudan a que el poder armonizador de cada uno de nosotros se reencuentre con su yo superior y permita a este hacer el trabajo necesario a traves del cuerpo fisico en el que encarnamos. El libro de Friderike Maschmann de Ringe, terapeuta floral formada en la tradicion antroposofica, presenta a cada una de las treinta y ocho esencias y sus combinaciones desde la perspectiva que preconizaba Edward Bach. Tiene, ademas, la virtud de relacionar las esencias con otros tratamientos energetico-espirituales.