Jacques Monod (1910-1976) estudió zoología en la Sorbona y en Estados Unidos. En 1954 fundó el Servicio de Bioquímica Celular en el Institut Pasteur. Fue profesor de la facultad de ciencias de París y catedrático de biología molecular en el Collège de France. Estudió los mecanismos de la regulación genética en su vertiente celular y demostró la existencia del ARN mensajero, trabajos por los que recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1965.
Recibe novedades de Jacques Monod directamente en tu email
Uno de los más polemicos textos jamás escritos sobre la relación entre Ciencia y Filosofía.Algunos años despues de obtener el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, Jacques Monod sorprendió a toda la comunidad cientifica y filosofica con este polemico ensayo en el que introducia nociones tan heterodoxas como las de "azar" y "necesidad" a la hora de estudiar los seres vivos. Ademas de ofrecer iluminadoras respuestas a cuestiones tan fundamentales de la biologia contemporanea como las relativas al origen de la vida o la evolucion de las especies, el autor, uno de los grandes pioneros de la biologia molecular, no vacila a la hora de abordar las consecuencias filosoficas y espirituales de los grandes descubrimientos en los campos de la biologia molecular y de la genetica.
Cuando El azar y la necesidad se publicó en Francia, en 1970, hacía exactamente cinco años que su autor, Jacques Monod, había recibido el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Pero su éxito mundial se debio al escandalo que suscito no solo entre cientificos, sino tambien entre filosofos, pensadores y -fenomeno aun mas insospechado- politicos. Quiza la clave resida en las propias palabras de Monod: Resulta hoy dia imprudente, por parte de un hombre, el empleo de la palabra filosofia. () Tengo una sola excusa que considero, sin embargo, legitima: el deber que la actualidad impone a los hombres de ciencia de pensar su disciplina en el conjunto de la cultura moderna para enriquecerla asi, no solo con importantes conocimientos tecnicos, sino tambien con ideas arraigadas en su ciencia particular que puedan considerarse humanamente significativas. La misma ingenuidad de una mirada virgen (y la de la ciencia lo es siempre) pueden alumbrar con una luz nueva viejos problemas() Asumo por entero la plena responsabilidad de los desarrollos de orden etico, y hasta tal vez politico, que no he querido evitar por peligrosos que fuesen, o ingenuos, o demasiado ambiciosos que pudiesen parecer: la modestia conviene al sabio, pero no a las ideas que lo habitan y que debe defender. Este ensayo se elaboro a partir de una serie de conferencias pronunciadas por Monod, en febrero de 1969, en el Pomona College, Califiornia, y que fueron tambien motivo de un curso en el College de France entre 1969 y 1970.