La aplicación selectiva de sus energías es la característica distintiva de todo buen director. Si intenta hacerlo todo, si se molesta por todo, no tendrá éxito en el trabajo. Este libro ofrece un poco de animo y de solidaridad y unos cuantos consejos y advertencias sobre: que es exactamente los que deberia seleccionar; cuales deberian ser las principales preocupaciones del directivo de hoy; en que deberia centrar sus esfuerzos; y, hacia donde deberia encaminar su empresa de cara al año 2000.