Zambullido durante cinco jornadas en el interior de una bañera a la que va añadiendo agua caliente, con la muerte mordiéndole los talones y retorciéndole la aorta, el periodista Julián Lago devenido en payaso retrotrae la mirada y la desliza, indiscreta y selectiva, por aquellos hechos que han impreso, en sangre y tinta, su existencia.Por su pluma transcurren como asiduo trasfondo, reyes y empresarios, politicos y banqueros, actrices y sablistas, funambulistas de la jet y nobles de pega. Ajeno a la impostura que las mascaras de la ficcion facilitan a otros ejemplos del genero memoristico y asumiendo riesgos ante si mismo, ante los lectores y ante una sociedad hipocrita y deliberadamente desmemoriada, el payaso descubre su apasionante trayectoria marcada sobre todo por la renuencia ante el Poder, asi, con mayuscula, cuyo aplastante camino, ascendente y engañoso, se cruza con el suyo en multitud de ocasiones, merced a su trabajo de informador.La pluma literaria de Julian Lago conocio sus primeros trazos en la escuela del periodismo de El Norte de Castilla y ha sobrevolado, con los vientos de la incipiente Transicion, la democracia, los entresijos politicos y sociales y el auge de los medios de comunicacion, varios de cuyos hitos el mismo protagonizo.Un hombre solo es un viaje introspectivo de gran intensidad literaria que asomara al lector, con un punto de vista inedito, no solo a los hechos mas destacados de los ultimos cuarenta años de España, sino que reflejara, como el espejo de Stendhal como toda buena literatura, en definitiva los vaivenes y abismos de su propia existencia.