En 1969, Nolens se da a conocer con poemas de apariencia barroca y experimental. A partir de la segunda mitad de la década de los años ochenta, su obra se vuelve más sobria. Sus poemarios compilados inciden en temas recurrentes que modula y repite una y otra vez obsesiva y virtuosamente. El padre, la madre, las preguntas infantiles, los retratos juveniles, las fiestas de despedida, las vistas de la ciudad, los amigos, la soledad, el alcohol, Dios y el dinero, una mujer y el libro soñado... Sea cual sea el tema que sean evocados, es en Nolens formas polifónicas de pensar, modos expresivos de actuar, medios de existir, compendios de una vida. Cada poema es un comportamiento, cada ciclo un modelo de conducta firme pero explosivo.
"La poesía del flamenco Leonard Nolens, que se da a conocer en 1969 con poemas de apariencia barroca y experimental, es una de las más vigorosas de la literatura neerlandesa. Ha sido galardonado con el Gran Premio de las Letras Neerlandesas, maxima distincion literaria en el area linguistica neerlandesa. Despues de la revelacion que supuso la publicacion del primer volumen de esta antologia de la poesia de Nolens, ofrecemos ahora el segundo volumen, que cubre del año 1986 al 2014 y nos acerca el presente mismo de una obra en constante desarrollo."
I was born in Belgium, Im Belgian. / But Belgium was never born in me. So writes Leonard Nolens in Place and Date, which captures a mood of political and social disillusionment amid a generation of Dutch-speaking Belgians. And throughout this selection we encounter a poet engaged with the question of national identity.Frequently the poet moves into that risky terrain, the firstperson plural, in which he speaks as and for a generation of Flemings, embodying an attitude towards artistic and political commitment that he considers its defining mark. We curled up dejectedly in the spare wheel of May sixtyeight, he writes in the selections central sequence Breach.Nolens poetry is haunted by giants of twentieth-century European lyricism, by Rilke, Valery, Neruda, Mandelstam and Celan, with whom he has arguably more affinity than with much poetry from the Dutch-language canon.