"Carlos Varea y Phyllis Bennis nos detallan los cinismos y el doble rasero de quienes piden actuar contra Iraq.Vivimos en un mundo en el que, de alguna manera, ya todos somos cómplices de muchos de los crimenes que se cometen en nombre de la democracia. El dinero de nuestros impuestos se destina a armamento, nuestros representantes deciden la guerra, nuestro suelo, tierra y mar se utiliza, en mayor o menor grado, para los objetivos militares". El mundo entero lleva meses, incluso años, pendiente de una guerra de Estados Unidos contra Iraq. Un dia nos levantamos con declaraciones de Bush que nos provocan la sensacion de una guerra inminente, otro con movimientos diplomaticos que parecen indicar que el mundo puede respirar tranquilo. Del mismo modo, unas declaraciones de algun presidente de algun significado pais europeo desautorizan al gobierno estadounidense y se desmarcan de cualquier apoyo a esa guerra y, dias despues, algun otro lider europeo expresa su apoyo incondicional. Y no digamos los paises arabes. Las hemerotecas estan repletas de determinados posicionamientos y de los contrarios por parte de dirigentes de Arabia Saudi, Jordania, Kuwait... En cuanto a las instituciones internacionales, la confusion no es menor. La FAO, dando razones contrarias a las del Consejo de Seguridad; el secretario general ...