Los años anarquistas de Victor Serge suelen ser poco valorados. En Memorias de un revolucionario y en otros escritos de madurez, él mismo tiene cierta propensión a deformar, minimizar o, en todo caso, restar importancia a su actividad anterior a febrero de 1919, cuando llego a Rusia. Existe, ademas, una peculiar convergencia entre quienes pretenden encasillarlo en alguna secta marxista-leninista y los propios anarquistas ortodoxos (si es que algo asi puede existir), que no le perdonan su posterior adhesion al bolchevismo. Este libro rescata escritos y documentos juveniles poco conocidos que abordan distintos temas de gran actualidad en nuestros tiempos de pensamiento unico, contribuyendo asi a dibujar una figura compleja y contradictoria, aunque indudablemente humana.