Con una sutil afirmación de Leopardi en su apertra ("Son los mitos nuestras metamorfosis"), Borrando márgenes recupera una leyenda clásica, cuya trama, adosada a la superficie del poemario, dotará a éste de un desarrollo "narrativo" que progresa hacia un desenlace y da una impresión de fuerte unidad. Sus composiciones apuntan a uno de los propósitos más profundos de la creación literaria: la escritura entendida como reelaboración personal de una tradición dilecta, pero también contienen una reflexión sobre el proceso creador, convertidas, en fin, en un singular instrumento para interpretar el mundo, afirmar su "fe de vida" y recuperar lo perdido.