Él nunca la olvidó. Ella ni siquiera lo recuerda. Para él, cada recuerdo es una cicatriz que nunca sanó. Para ella, es solo un desconocido más. Después de años de ausencia, él la vuelve a encontrar, casi por casualidad. Seguía siendo la misma, pero algo había cambiado en ella: no le recordaba. Ni su voz. Ni su rostro. Ni la historia que compartieron…Mientras él lucha contra la tentación de acercarse, los recuerdos le asfixian. Porque, si el pasado vuelve, también lo hacen las heridas, los secretos y las palabras no dichas. ¿Es posible enamorar a alguien por segunda vez, cuando la primera nunca debió terminar?