?Adolfo Morales Trueba nació en Santander. Está casado y es padre de cinco hijos. Es oficial de Infantería de Marina, doctor y máster universitario en Paz, Seguridad y Defensa por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, y ha realizado el Programa de Liderazgo en la Gestión Pública del IESE-Universidad de Navarra. En su formación militar?destaca que es especialista en Guerra Naval Especial y ha realizado los cursos de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y Mando de Unidades de Operaciones Especiales. Es autor de diversas publicaciones y ha sido Premio Nacional Virgen del Carmen de la Armada en la categoría de libros de investigación. También es socio de honor del Museo de la Real Fábrica de Cañones de la Cavada y miembro de la Asociación Española de Historia Militar. En la actualidad es profesor en los Másteres Universitarios de Historia Militar y de Paz, Seguridad y Defensa de la UNED, así como de la Escuela Internacional de Doctorado de dicha universidad.
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A pesar de haberse decidido en tierra, lo que sucedió en la mar durante la Guerra Civil tuvo un gran impacto en su desenlace.Mucho se ha escuchado del fracaso de la sublevación en Barcelona o Madrid, de la derrota republicana del frente del norte, del Jarama o de la batalla del Ebro. Pero poco se conoce de la forma en que la Armada entro en un conflicto al que llego con enormes tensiones entre su personal, ni de lo que paso en las aguas del Cantabrico mientras el norte caia, o de que gran parte del material que se uso en el Jarama habia llegado a España a traves del mar.Apenas se recuerda que fuerzas de Infanteria de Marina combatieron en las primeras lineas de ambos bandos, o que la aviacion naval volo sobre los frentes terrestres. Casi se ha olvidado como el crucero Baleares y el destructor Almirante Ferrandiz se fueron a pique llevando consigo cientos de marinos españoles, o las historias de los submarinos republicanos perdidos bajo las aguas sin que nadie haya vuelto a saber de ellos.Hasta ahora el analisis de este conflicto no ha escapado al sesgo ideologico, una aproximacion que nos ha privado de una revision mas rigurosa y sosegada. Y el relato de la historia naval entre 1936 y 1939 no ha sido una excepcion. Era necesario abord
A pesar de haberse decidido en tierra, lo que sucedió en la mar durante la Guerra Civil tuvo un gran impacto en su desenlace.Mucho se ha escuchado del fracaso de la sublevación en Barcelona o Madrid, de la derrota republicana del frente del norte, del Jarama o de la batalla del Ebro. Pero poco se conoce de la forma en que la Armada entro en un conflicto al que llego con enormes tensiones entre su personal, ni de lo que paso en las aguas del Cantabrico mientras el norte caia, o de que gran parte del material que se uso en el Jarama habia llegado a España a traves del mar.Apenas se recuerda que fuerzas de Infanteria de Marina combatieron en las primeras lineas de ambos bandos, o que la aviacion naval volo sobre los frentes terrestres. Casi se ha olvidado como el crucero Baleares y el destructor Almirante Ferrandiz se fueron a pique llevando consigo cientos de marinos españoles, o las historias de los submarinos republicanos perdidos bajo las aguas sin que nadie haya vuelto a saber de ellos.Hasta ahora el analisis de este conflicto no ha escapado al sesgo ideologico, una aproximacion que nos ha privado de una revision mas rigurosa y sosegada. Y el relato de la historia naval entre 1936 y 1939 no ha sido una excepcion. Era necesario abordarlo de forma objetiva. Y en estas paginas, sin ocultar nada, se puede por fin acceder a un estudio imparcial, completo, tecnico y asequible para todos los publicos.UNA OBRA IMPRESCINDIBLE CENTRADA EN LOS ASPECTOS HISTORIOGRAFICOS DE LA GUERRA CIVIL EN EL MAR.
La mayor operación anfibia de los últimos siglos de la historia de España implicó a los mejores buques y unidades, a la punta de lanza de la aviación y a los primeros carros de combate para alcanzar un objetivo tan complicado como ambicioso. Una decada despues del fracaso del desembarco aliado en Galipoli durante la Primera Guerra Mundial, cuando se creia que las operaciones anfibias eran cosa del pasado, el Gobierno español asumio que para acabar con la guerra de Africa solo le quedaba la opcion de atacar directamente el corazon de la rebelion rifeña, situado en la bahia de Alhucemas, y conquistarlo. Y eso solo se podia hacer desde la mar. En la mañana del 8 de septiembre de 1925, los primeros hombres ponian sus pies en la playa de Ixdain. ? Cien años despues, Adolfo Morales aborda en esta obra todo lo relativo a aquella batalla decisiva: el Dia D con el que España sentencio la guerra en Marruecos.
La mayor operación anfibia de los últimos siglos de la historia de España implicó a los mejores buques y unidades, a la punta de lanza de la aviación y a los primeros carros de combate para alcanzar un objetivo tan complicado como ambicioso. Una decada despues del fracaso del desembarco aliado en Galipoli durante la Primera Guerra Mundial, cuando se creia que las operaciones anfibias eran cosa del pasado, el Gobierno español asumio que para acabar con la guerra de Africa solo le quedaba la opcion de atacar directamente el corazon de la rebelion rifeña, situado en la bahia de Alhucemas, y conquistarlo. Y eso solo se podia hacer desde la mar. En la mañana del 8 de septiembre de 1925, los primeros hombres ponian sus pies en la playa de Ixdain. ? Cien años despues, Adolfo Morales aborda en esta obra todo lo relativo a aquella batalla decisiva: el Dia D con el que España sentencio la guerra en Marruecos.