Alfred Jarry situaba su famosa farsa, Ubú Rey, con estas palabras: “La acción en Polonia, es decir, en ninguna parte” ¿Y por que no en cualquier parte?, cabe preguntar. “Pinta tu aldea y pintarás el
DILON ARIEL Antes del éxito comercial de Lolita, Vladimir Nabokov sobrevivió dictando clases de literatura en dos universidades norteamericanas. El privilegio de aquellos alumnos que en los años cuarenta y cincuenta tuvieron por profesor a uno de los mayores escritores del siglo XX adquirio otra escala gracias a la edicion de sus lecciones en tres volumenes ya clasicos: el Curso de literatura europea, las Lecciones de literatura rusa y el Curso sobre el Quijote. El "credo" implicito en estas lecciones consiste en que la literatura puede "salvar" a un hombre, no porque al mostrar las miserias de este mundo contribuya a la construccion de otro mas justo o mas bello, sino porque hace del mundo y de la humanidad de todos los dias el "substrato potencial de la ficcion". Desde Cervantes hasta Joyce, desde Dickens y Gogol hasta Chejov, Kafka y Proust, Nabokov nos lleva al corazon de obras maestras.
Homo academicus es el libro más personal de Pierre Bourdieu, porque en él aplica su capacidad interpretativa a su propio ámbito: el mundo universitario. En este sentido, el análisis que propone tiene una impronta casi autobiografica, pero sobre todo un marcado compromiso intelectual. Bourdieu demuestra que el campo de la universidad es el lugar de una constante lucha de poderes que se desarrolla siguiendo una logica especifica: el poder academico y el prestigio intelectual o cientifico son los dos polos de esa lucha, y las disciplinas y las practicas dominantes y dominadas se distribuyen en torno a ellos.