En 1920 indígenas pawnees entregaron un diario que se conservó milagrosamente a pesar del paso del tiempo, al menos parte de él. Este diario fue escrito por el cabo Felipe Tamariz, uno de los supervivientes de la expedicion Villasur en 1720. El fragmento del diario fue entregado a Pierre Dugue de Boisbriand, el comandante de las fuerzas francesas en la provincia de Illinois, por indigenas. Eventualmente, el documento (o posiblemente una traduccion al frances) encontro su camino a Francia, donde fue redescubierto por el baron Marc de Villiers en los archivos de Paris del ministro de Guerra y del Servicio Hidrografico de la Armada en 1921.