El Río de la Vida es un paso más en mi existencia, dedicada cada día a cumplir con lo que Dios me depara.
Hoy, en mi ancianidad, con mi deber cumplido, me recreo en hacer agradables las lentas horas
A mis padres, que hicieron cuanto pudieron para educar a sus hijos.A mi querido esposo, siempre en mi recuerdo.A mis hijos, y en especial a Cándida y mi nieta Alba, que me escuchan, animan y corrigen, para poder ver cumplido este bonito capricho de tener en mis manos, mi quinto libro de poesias.Y, como no, a mis ocho nietos, y doce bisnietos que adornan mi familia.Y en general, para todo el publico que disfruta con la poesia.Porque ..., ¿que es la vida sin poesia?