Ser no representable abre un telón para mostrar, de madrugada, cantantes de jazz, cómicos, recitadores, músicos... Esos seres, esa conjetura del ser sobre el escenario, son los anfitriones de este libro-cabaré que, como su misma portada, es de color rojo telón de teatro, rojo nariz de payaso, rojo fuego. Con este libro de poemas cierra, según palabras del autor, un amplio círculo de escritura a la que le ha dedicado los últimos cinco años. Este libro junto a Voz fuera de campo que aparecerá en breve, forman una escritura en paralelo que se acompaña, se complementa, dialoga y se contradice, definiéndose mutuamente a través de esta dialéctica. Son dos libros hermanos aunque en cada uno, lógicamente, rige su especificidad: Voz fuera de campo marca un territorio más abstracto y conceptual y Ser no representable está sujeto a un brío más sensual . Uno es el envés del otro. Ser no representable es la cara B, la mano zurda, el canalla de la familia.
El nuevo libro de Víctor M. Díez supone una nueva demostración de que nos encontramos ante uno de los nombres de referencia de la última poesía española, un artista que, poco a poco, ha conseguido cr
DISCURSO PRIVADO es la musitada música de una voz interior, tan incesante como casi inaudible. Constante como la corriente de un pensamiento, es privado porque es propio, personal y porque remite, a su vez, a la privacion de un grito liberador. Un contrabajo sonando, el rumor de una corriente nemorosa, el gorjeo de una marmita al fuego o una boca entreabierta que, entre el susurro y la murmuracion, va creando un mantra continuo y sonambulo, un quejio de cantaor. La corriente trae materiales, en apariencia, de deshecho: ramas secas de lo politico, botellas vacias de la nostalgia de lo comun, latas oxidadas y plasticos del miedo, Discurso privado es reflejo del mundo en el tambor del cuerpo. La silueta erguida deja ver, a traves, un paisaje y ese paisaje se hace cuerpo herido. La fragilidad energica del camison blanco de Pina Bauch bailando es aqui bandera. Se tambalea y retumba esta voz como trampantojo del alma flotando en lo corporeo.
"Acostumbrado a caminar por el maravilloso lado zurdo de la vida, Víctor M. Díez (León, 1968) embarca junto a la tripulación de los Bucaneers de Varasek, silbando su canción libremente impro