En 1948, el misionero Xavier Vergés abandonó España para establecerse en Nueva Guinea, la segunda isla mayor del globo y última frontera para el hombre blanco. De geografía abrupta, se encontraba habitada por miriadas de pequeñas tribus, a menudo incomunicadas entre si, hablaban hasta un total de setecientas cincuenta lenguas.Aunque costumbres como el canibalismo habian sido rigurosamente prohibidas por el gobierno australiano -Papua Nueva Guinea se encontraba bajo su protectorado-. aun corrian rumores sobre su practica.