Un accidente real en el País Vasco de los años ochenta, la vida devastada de una familia. Una historia emocionante, adictiva y conmovedora, como solo Aramburu sabe contar.Nicasio, ya jubilado, acostumbra a subir los jueves al cementerio de Ortuella a visitar la tumba de su nieto. Es uno de los muchos niños fallecidos tras una explosion de gas en un colegio de aquella localidad, un accidente que sacudio al Pais Vasco y a toda España en 1980. Por las andanzas del abuelo, una figura que se agranda hasta hacerse inolvidable, por el testimonio de la madre muchos años despues, por la cronica objetiva de lo que le ocurrio a la familia, descubriremos como aquella tragedia lacerante y devastadora les altero, como saco a relucir aspectos inesperados, como trastoco sus vidas. Con la maestria habitual de Aramburu, el lector se vera inmerso en una historia de emociones inesperadas, una exploracion psicologica y literaria con afilado bisturi que nos mantiene pegados al devenir de los destinos de los protagonistas. Una novela que alberga una densidad emocional tan alta que exige una lectura atenta, hasta la ultima linea, para entender, comprender, emocionarnos con el destino de sus protagonistas.Nueva entrega del extraordinario friso de Gentes Vascas, El niño es una historia desgarradora, inolvidable, un prodigio literario del mejor Aramburu. Por el tratamiento humanisimo de los protagonistas, y por los recursos literarios empleados, El niño vuelve a ser una novela memorable, llamada a convertirse en acontecimiento literario.El niño es una historia desgarradora, inolvidable, un prodigio literario del mejor Aramburu.Una de sus novelas mas redondas, hermosas y convincentes, un prodigio de inmersion social, de penetracion familiar y de empatia universal. Juan Marques, El MundoEl niño traza una estampa tan conmovedora como inquietante de la fragilidad de nuestra naturaleza. Santos Sanz Villanueva, El CulturalCruda, emocional y profundamente respetuosa. Ana Trasobares, EsquireUna ultima condicion de la maestria de Aramburu, que ha ido creciendo en su literatura, es la piedad, el no ser ajeno a las vidas que cuenta. Jose Maria Yvancos, ABC Cultural
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