Todo acontecimiento histórico tiene testigos que sirven como acusación. Cuando el testimonio viene acompañado por la fuerza del ojo escrutador que es el grupo; el colectivo se convierte en protagonista y su papel domina todo el escenario de la trama urdida por el desenvolviento de los hechos. El individuo aislado raramente desencadena el movimiento llamado a generar las grandes transformaciones, pero cuando ese individuo logra multiplicar su presencia imprimiento voz multiple a la concentración humana el resultado de su búsqueda es el encuentro con la verdad amplificada por el coro que ha visto desenvolverse los acontecimientos. Ese es el logro excepcional de Alberto Díaz-Díaz en esta narración fuera del tiempo y a la vez insertada en todos lo espacios. La filosofía del autor se reafirma en esta prosa de todos y esta lectura para muchos. Exactamente lo que en literatura se conoce como madurez, en arte permanencia y en el quehacer de cada día, experiencia. No en balde la trágica aventura aquí no se asume con el impacto demoledor del llanto o el debilitante efecto de la lágrima. Cuando un texto funde el humor con la tragedia no necesita ser presentado ni recomendado. Su carácter imprime respeto y su personalidad deferencia. El enjuiciamiento es propio de la frivolidad, el comentario pertenece al universo de la sabiduria. La máxima impone abstenerse de añadidos molestos.
Ficha técnica
Editorial: Vision Libros
ISBN: 9788490114841
Idioma: Castellano
Número de páginas: 258
Tiempo de lectura:
6h 6m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 29/10/2012
Año de edición: 2012
Plaza de edición: Es
Alto: 21.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Alberto Díaz
Alberto Díaz asegura que no recuerda cuándo empezó a dibujar. Seguramente era muy pequeño. Se acuerda, eso sí, de la primera vez que empezó a trabajar como ilustrador, que fue precisamente para la editorial Anaya. Por entonces ya había estudiado delineación y después dibujos animados, pero se acabó instalando en el mundo de la ilustración editorial. Hasta ahora ha hecho un montón de cosas: humor gráfico, cómic, animaciones para internet y para cine, talleres de dibujo para chavales, ilustraciones para camisetas o para papel de regalo, folletos... El caso es dibujar, porque es de esos que van por la vida con un cuaderno y un lápiz encima como el que lleva un botiquín de primeros auxilios. Actualmente trabaja en dos proyectos la mar de divertidos y de los que es coautor: las aventuras de Lechuza Detective y Carla y Lechuga, unas series de Anaya que conectan superbién con profes y lectores.