Regresamos a la gran casa llena de vida, secretos y afectos de las hermanas Verdelaine. Esta vez seguimos a Bettina, la más coqueta y aparentemente superficial… aunque su diario revela un mundo interior mucho más vulnerable, complejo y emocionante de lo que sus hermanas imaginan.
Imposible no pensar en Mujercitas al leer las historias de las hermanas Verdelaine.
Amistades, cotilleos, primeros amores, celos, recuerdos, secretos…
Entre amistades que se ponen a prueba, primeros amores, dudas, rivalidades y la complicidad inquebrantable entre hermanas, Bettina emprende un viaje íntimo hacia la verdad de quién es y quién quiere ser.
Malika Ferdjoukh nació en Argelia en 1957. Ha escrito decenas libros, tanto para adultos (está especializada en novela policiaca, uno de los géneros mejor cultivados por los escritores franceses de su generación) como juveniles. Su serie Cuatro Hermanas es uno de sus mayores éxitos, celebrado por los jóvenes lectores de múltiples países. En ella, seguimos la vida y las desventuras de cuatro huérfanas (Enid, Bettina, Hortense y Geneviève) en esos complicados años de abandono de la infancia e irremediable ingreso en la bullente juventud. Cada hermana, desde cada uno de los cuatro libros que conforman la tetralogía, expone sus cuitas y sus pesares, así como sus más fervientes anhelos. En este primer tomo, el dedicado a la pequeña Enid, la benjamina asegura que le hubiese gustado tener menos hermanas para tener, a cambio, cientos de mascotas. Con apenas nueve años y ciento cincuenta páginas por delante, está a punto de cambiar de opinión.