La llegada de la primavera vuelve a revolucionar el convento de fray Perico y sus compañeros. Y es que esta estación no solo trae flores, buen tiempo y ganas de celebrar, sino también visitas inesperadas, enredos de lo más curiosos y algún que otro personaje poco fiable. Entre risas, despistes y situaciones tan absurdas como entrañables, el pacífico fraile tendrá que poner a prueba, una vez más, su infinita paciencia y su gran corazón. Una divertida historia en la que se mezclan el humor, la inocencia y la solidaridad, y donde la primavera florece en forma de aventuras inolvidables.