Lincoln no cree en el amor. Después de pasar años viendo cómo otros encuentran su final feliz mientras el suyo nunca llega, decide alejarse de todo: de Escocia, del hotel de lujo de su familia y de cualquier expectativa romántica.
Ahora, refugiado en Los Ángeles, solo le quedan seis semanas antes de regresar a casa… Seis semanas que no deberían cambiar nada. Hasta que conoce a Violet.
Violet lo provoca, su lengua afilada lo desafía y lo empuja a romper todas sus reglas, incluida la de no enamorarse.
Pero el billete de vuelta a Escocia ya está comprado y el reloj no deja de avanzar. ¿Será capaz Lincoln de renunciar a Violet?
Un novela adictiva con mucha química sobre la importancia de perseguir lo que nos hace felices