Tras golpear a Sanae con un jarrón y dejarla inconsciente, Ryôta provocó la compasión de Rika y se instaló muy hábilmente en casa de los Kasai. Sin embargo, Kaoru vio la extraña sonrisa que esbozó Ryôta aquella noche y ahora desconfía de el. Kaoru tiene miedo y se lo dice a su madre, pero Rika ya no ve a su hijo. Entonces, mientras el plan de Ryôta va avanzando paso a paso, ¡aparece ante el una tercera madre!