Después de cualquier fiesta hay que baldear y todo vuelve a ser como era. El mundo sigue siendo un lugar extraño que, cada tanto, necesita explicación.Patricio Barton se atreve a algo poco frecuente: mirar lo cotidiano como si nunca lo hubiéramos visto antes. Con un oído atento a los diálogos y una imaginación que desarma las obviedades, cada cuento de No importa cuándo leas esto encuentra una manera inesperada de narrar lo familiar: lo que parece trivial de pronto se abre hacia lo absurdo, lo poético o lo desopilante.
En su primer libro, Barton despliega creatividad y frescura, como si la literatura se hubiera levantado de buen humor. Siguiendo la tradición de Osvaldo Soriano, Leo Maslíah o Hernán Casciari, Barton escribe con la picardía y la seguridad de quien sabe que la risa es una de las maneras más lúcidas de leer el mundo.