Cambio climático descontrolado, pérdidamasiva de biodiversidad, desigualdad social
creciente, crisis de cuidados, agotamiento de los recursos naturales, neocolonialismo
extractivista... Atravesamos una emergencia civilizatoria que está generando profundas
discontinuidades sociales que, a su vez, amenazan la posibilidad de vidas buenas
en todo el mundo. Sin duda existe el riesgo de que en los próximos años se fortalezcan
los discursos de la extrema derecha o revivan viejos autoritarismos de izquierda. Pero
también puede ocurrir todo lo contrario.
El gran reto no es tanto perpetuar el discurso de la catástrofe ecosocial como construir
alternativas y elaborar propuestas capaces de afrontar los desafíos que supone el
Capitaloceno.
En este libro tratamos de mostrar que de la emergencia podemos pasar al decrecimiento,
a transformaciones políticas que combinen la austeridad material con una
profundización en la igualdad, la justicia y la autonomía social. Un decrecimiento que
en estas páginas se alía con el comunalismo, es decir, con las reflexiones que han pensado
en instituciones que, ayer y hoy, tienen potencial de recuperar, construir y organizar
los comunes.