Esencia- 9788408034513
Erótico… sensual y tremendamente morboso… Una novela que reúne las fantasías de MUCHAS mujeres.
Tras la muerte de su padre, el prestigioso empresario alemán Eric Zimmerman decide viajar a España para supervisar las delegaciones de la empresa Müller. En la oficina central de Madrid conoce a Judith, una joven ingeniosa y simpática de la que se encapricha de inmediato.
Judith sucumbe a la atracción que el alemán ejerce sobre ella y acepta formar parte de sus juegos sexuales, repletos de fantasías y erotismo. Junto a él aprenderá que todos llevamos dentro un voyeur, y que las personas se dividen en sumisas y dominantes... Pero el tiempo pasa, la relación se intensifica y Eric empieza a temer que se descubra su secreto, algo que podría marcar el principio o el fin de la relación.
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Escrito por Megan Maxwell
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(41) comentarios
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41 opiniones de usuarios
Yasmin
07/02/2026
Tapa blanda
Lina Marcela Casas Villera
01/02/2026
Tapa blanda
Bueno
Melina
28/01/2026
Tapa blanda
Carmen Lucía
16/01/2026
Tapa blanda
Este es el peor libro que he leído jamás. No solo no me gustó: me parece de lo peor que he leído, y no por ser erótico, sino por ser vacío, repetitivo y mal escrito. La autora no sabe narrar. La redacción es simple y pobre, el vocabulario es limitado y la historia está construida con prisas. No hay descripciones, no hay ambientación, no hay escenas que respiren. Estás en un sitio y de repente estás en otro sin ninguna transición, como si la autora asumiera que da igual porque lo único que le interesa es lo de siempre: sexo. Y lo peor es que el sexo ni siquiera está bien integrado. No está ahí para aportar tensión, química o evolución. Está ahí como relleno barato: escenas explícitas metidas a presión, una detrás de otra, sin sentido narrativo, sin aportar nada, sin emoción y sin naturalidad. Llega un punto en el que parece que el libro solo existe para repetir las mismas palabras (sexo, cachonda, etc.) en bucle, como si eso sustituyera a una trama. Los personajes son planos y artificiales. No hay desarrollo psicológico, no hay conexión real, no hay momentos que te hagan sentir algo. No te crees nada: ni sus diálogos, ni su relación, ni su “romance”. Todo se siente forzado, superficial y casi ridículo, porque la historia no se construye: solo se encadenan escenas subidas de tono sin alma. Y sí, comparándolo con Elísabet Benavent, la diferencia es enorme. Benavent escribe romance adulto con sexo, pero también crea personajes con los que conectas, relaciones que evolucionan y escenas que te provocan emociones. Aquí no hay nada de eso. No hay romanticismo, no hay tensión real, no hay crecimiento. Solo pornografía escrita sin gracia y sin historia. En resumen: no es romántica erótica, es literalmente porno mal redactado, repetitivo y sin ninguna calidad narrativa. Un libro prescindible y una pérdida de tiempo.