Tras crecer en la miseria, por fin encontré la manera de ser libre: descubrí que soy una cambiaformas, una guerrera capaz de transformarse en monstruo. Ahora, lo único que debo hacer es sobrevivir al entrenamiento y esperar a que mi bestia ancestral despierte. Fácil, ¿no?Desafortunadamente, no contaba con que también tendría que lidiar con mis tres entrenadores (y roomies) de casi dos metros. Ninguno de ellos se parece a los hombres que he conocido antes… sobre todo porque no tenían cuernos ni el cuerpo cubierto de tatuajes y joyas.Creen que no pertenezco a este lugar, que no puedo cambiar de forma, que soy incapaz de luchar como ellos y que jamás estaré preparada para sobrevivir a la guerra. En pocas palabras, creen que estoy condenada amorir. Pero les demostraré que se equivocan. Jax, Ascher y Cobra se arrepentirán cuando descubran que no soy la chica indefensa que ellos creen… esperen a que vean en qué me transformo.