Lorenzo Ramírez, uno de los hombres más ricos del mundo, con empresas en la mayoría de países, al inicio de su último recorrido por la vida, se encuentra ante el dilema de escoger un heredero con la capacidad suficiente para regir y sacar adelante el amplio imperio de negocios que ha de dejar.Divorciado y sin apego por parte de sus hijos —cuya conducta responde a una vida disoluta, empujada por el dinero conseguido de su progenitor e incapaces de seguir la estela del padre—, decide buscar a una hija habida fuera del matrimonio, desconocida, cuyos indicios de paradero la sitúan en la parte de la selva amazónica que discurre por Ecuador, donde se supone que ejerce la medicina entre comunidades indígenas.En Quito, en sus primeros días de estancia, tiene la mala fortuna de sufrir un accidente callejero, con pérdida de memoria y carente de identidad. Le salva la vida un joven mendigo. Sin documentación, ha de convivir con él y otros de su clase, uniéndose a la lucha por sobrevivir en un mundo desconocido, en el que cree moverse con soltura por no haber conocido otro. Esa es la sociedad donde, por convicción, siempre deambuló, sin más aliciente que el de subsistir a las penurias del día a día. Interviene en luchas, traiciones y malas artes junto a los marginados. Debido a su falta de identidad, ha de buscar la huida de continuo, para no ser detenido por la policía que anda tras sus pasos.Mientras tanto, una expedición de búsqueda se mueve por la Amazonía tras los pasos de la desaparecida. En España, los familiares, que le dan por fallecido, inician entre ellos una guerra sin cuartel por hacerse con la sociedad que encierra las numerosas empresas creadas por el progenitor, pensando solo en los enormes beneficios que pueden obtener.Se mezclan las tensiones personales, las tramas empresariales creadas por la ausencia del líder, los conflictos —sean familiares, éticos o movidos por el ansia de poder— que conlleva regir la sociedad que engloba las empresas que la componen.