A. Prats y Beltrán (1903-1984) estudió Filosofía e Historia en la Universidad Gregoriana de Roma. Cursó periodismo en la escuela de El Debate, etapa en la que se produjo un cambio radical en sus ideas, apareciendo de repente como un enfervorizado libertar
El reportaje de Alardo Prats, aparecido por primera vez en 1937, constituye un imprescindible testimonio de regeneración cultural y social durante la Guerra Civil, a propósito de avatares de una region enfrentada a sus retos modernizadores. A la par que constituye un documento significativo de las vicisitudes de un territorio olvidado o saldado, en los ajustes de fuerzas y posiciones gubernamentales de la Republica, y sus empeños internacionales. En ese sentido, el testimonio de Prats represento una llamada de atencion, lucida y anticipada, acerca de lo que llamo dictadura inconfesada de gobiernos republicanos, dispuestos a sacrificarjunto a territorios enteros, como el de Aragonel entusiasmo y los ideales iniciales, a dictados inflexibles de planes e intereses totalitarios de faccionese imposicionesexteriores, que brutalizaron y yugularon las aspiraciones populares. El testimonio de Alardo Prats recogio entonces aquel clima heroico y arriesgado, en el que vivieron tanto campesinos como soldados, pueblos y representantes civiles, jovenes apasionados e insatisfechos enrolados en unidades milicianas y curtidos dirigentes politicos o sindicales, animadores de una nueva politica a la medida de la gente y sus necesidades. Siguiendo las cuales, el autor no desdeño en su reportaje acercarse a la vida cotidiana ...