En El corazón de la espiral se reúnen cuarenta poemas elegidos entre los muchos que conservo desde la adolescencia. Son versos escritos con el corazón antes que con la pluma, inevitablemente cargados de sentimiento. El amor, el desamor y las emociones que acompañan los vaivenes de la juventud son protagonistas de la mayoria de ellos. Otros traen al presente añorados recuerdos de la infancia en El Fresno, pesares propios o ajenos, alguna historia que me contaron o tal vez no, e ideas perdidas que no para-ban de girar en la inagotable espiral de mi pensamiento. Los silencios de tardes de estudio en Avila, con la presencia imperturbable de la muralla, inspiradora o complice, segun el momento, y las horas que alguna inquietud robaba al sueño ayudaron a formar rimas sencillas de versos libres y a crear bellas imagenes.