La mejor estrategia para colocar a Arana en el puesto que le corresponde en la Historia es partir de los textos. Textos que, además, hay que situar en su contexto, porque el socorrido argumento de que fue un hombre de su tiempono puede ser mas falso: Arana odiaba la epoca en que vivio. Arana no fue solo un racista por encima de toda medida; tambien fue antiliberal, fundamentalista catolico machista. Y todo ello en sumo grado. Liberticida y partidario de una sociedadcompletamente cerrada con castas, el Estado que deseaba era una teocracia totalitaria en la que los subditos fueran replicas suyas. Y es que el nacionalismo de Arana fue un aranismo, que tenia poco que ver con la cultura vasca y los vascos reales, a los que condeno por no ser como el.