Un día Berta Comas Casas abrió Instagram para imaginar qué foto de su perfil escogería su familia o sus amigas para hacer pública si le pasaba algo. Buscaba alguna de cara angelical, a la que le quedara bien la palabra missing debajo, pero en todas aparecia haciendo el tonto o no se veia guapa. Hasta en ese momento quieres ser deseable, ser mirada: una vez muerta o desaparecida o violada o mutilada. Entonces se decidio a investigar que habia detras de ese pensamiento tan perturbador, que habia detras de su pasion por el true crime. Comas analiza el true crime como un fenomeno cultural que transforma la violencia machista en espectaculo y que, a menudo, despoja a las victimas de contexto y complejidad. A partir de ejemplos recientes de podcasts, series y documentales, se pregunta por que tantas mujeres consumen con fruicion un genero que se articula en torno al dolor y la muerte de otras mujeres.