A la fortaleza de Alarcos llegan alarmantes nuevas: el Emir almohade, Al-Mansur, ha desembarcado en la Península Ibérica con un poderoso ejército; pretende dar respuesta a una provocadora carta que le envio el rey de Castilla, Alfonso VIII. La plaza de Alarcos se apresta para su defensa bajo las espadas de las mesnadas castellanas, de los caballeros-monjes de la Orden de Calatrava y de un alcaide, hidalgo de la tierra, cuya familia llevara el peso de esta historia. Un sofocante dia de julio de 1195, dos impresionantes ejercitos, el musulman y el cristiano, se contemplan frente a frente dispuestos a despedazarse...
A la fortaleza de Alarcos llegan alarmantes nuevas: el Emir almohade, Al-Mansur, ha desembarcado en la Península Ibérica con un poderoso ejército; pretende dar respuesta a una provocadora carta que le envio el rey de Castilla, Alfonso VIII. La plaza de Alarcos se apresta para su defensa bajo las espadas de las mesnadas castellanas, de los caballeros-monjes de la Orden de Calatrava y de un alcaide, hidalgo de la tierra, cuya familia llevara el peso de esta historia. Un sofocante dia de julio de 1195, dos impresionantes ejercitos, el musulman y el cristiano, se contemplan frente a frente dispuestos a despedazarse. A la zaga de las fuerzas almohades y entre los que componen su equipo sanitario, cabalga un reputado medico cordobes a quien acompaña su hijo adolescente, Ibrahim. Esta novela narra la historia de amor entre una cristiana de Castilla y un musulman andalusi, asi como los avatares a que sus vidas y destinos se ven sometidos, debido a los procelosos acaecimientos historicos que se ven forzados a vivir y a las naturales diferencias de religion y cultura.
Córdoba, siglo IX. Reinaba al-Haqem I, el más despótico de los emires omeyas. Abũ Hafs y su familia se ven envueltos en el motín de un arrabal de la capital andalusí, padecen el implacable castigo co
El califato de Córdoba agonizaba. Sãriq, princesa omeya e hija póstuma de uno de los últimos califas de al-Ándalus, nos refiere la historia de su vida en tan procelosos tiempos, sus amores con un prí