Este libro busca suplir un vacío en los estudios sobre el ensayo colombiano, un vacío que, como se puede constatar en cualquier pesquisa bibliográfica, es teórico y crítico, divulgativo y patrimonial, y que se ha extendido desafortunadamente hasta las antologias y los estudios sobre el ensayo hispanoamericano, materiales en los que la produccion ensayistica colombiana es casi invisible. Para tal fin, elige acercarse a suobjeto de estudio desde una perspectiva doble. En primer lugar, busca suscitar una pregunta por el ensayo colombiano del siglo xx; y, por otro lado, indaga en la obra de tres ensayistas que se podrian considerar representativos, tanto de las modalidades esteticas del ensayo, como de las zonas grises que pueden dejar la historia y la critica literarias cuando se dedican a perpetuar definiciones sin someterlas a revision o reconstruccion historica. La expresion "modalidades esteticas", pese a ser problematica, sirve para indicar la voluntad artistica que hay en las construcciones ensayisticas analizadas y para acusar mas explicitamente la indole "critica" de la aproximacion. Si se opta por dedicar atencion aBaldomero Sanin Cano, Hernando Tellez y Nicolas Gomez Davila, el lector hace bien en inferir que el autor los ve a ellos como muestras singulares del ensayismo literario colombiano. Mas alla de que este trabajo elija no entregar su discusion a la valoracion o al ejercicio del gusto, si trata de adoptar una peticion de principio en torno a la inclusion del ensayo en los lindes de lo literario y a la hermandad que el lenguaje y lasestructuras de los demas generos tienen con la prosa de ideas.Este problema, como se sabe, merece en nuestros dias toda la atencion, y demanda situarse en puntos de partida que no den nada por hecho. En tal sentido, se busca que perspectivas diacronicas y sincronicas, aproximaciones inmanentes y revisiones contextuales, asi como formas detalladas y generales del analisis, se integren con el acercamiento a un campo de trabajo no exento de ambiguedades. De ninguna manera se aspira a una aproximacion pristina a problemas, obras y autores, como si se creyera que el objeto de estudio se esta apenas inventando en las propias palabras del analista. El sindrome de Minerva es patologia que se debe evitar a toda costa. Se trata de mostrar la singularidad estetica del ensayo y, en cierta medida, de abrir paso a su reconocimiento en medio de interpretaciones simplificadas de la tradicion academica.Anotemos que estas aproximaciones, a veces, han oscurecido el objeto de estudio, pero no por ello deben dejarse de lado, pues de alguna manera configuran fases en el logro de una conciencia literaria particular para la identificacion y la valoracion del ejercicio ensayistico. Por ello, aunque se adopte una via diferente a la que reposa en esas aproximaciones, se mencionan para plantear caminos que aun no se han explorado en Colombia, por lo menos no de manera sistematica.
Ver más