Ejnar Mikkelsen (Jutlandia 1880 – Copenague 1970) fue un explorador ártico danés. Participó en la expedición de 1900 a la Tierra de Christian XI, en la costa oriental de Groenlandia y en la de Baldwin-Ziegler al Polo Norte (1902). En 1906-07 junto con Ernest Koven Leffingwell organiza la Expedición Polar Anglo-Americana, en la que pierden el barco y se ven obligados a pasar el invierno en la isla de Flaxman (Alaska). Su expedición más famosa sería la que organiza para recuperar los diarios de la expedición de Mylius-Erichsen, de la que no había habido supervivientes. Para ello, EN 1909, fleta un pequeño barco americano, el Alabama, y con el apoyo de las distintas fuerzas del país y la Corona, emprende una aventura que, junto con el mecánico naval Iver Iversen, le obligará a pasar tres años en una de la regiones más frías e inhóspitas del planeta. Esa es la experiencia que narra en Perdidos en el Ártico.
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The harrowing, amazing, and often amusing personal account of two mismatched Arctic explorers who banded together to keep themselves sane on an historic expedition gone horribly wrongEjnar Mikkelsen was devoted to Arctic exploration. In 1910 he decided to search for the diaries of the ill-fated Mylius-Erichsen expedition, which had set out to prove that Robert Pearys outline of the East Greenland coast was a myth, erroneous and presumably self-serving. Iver Iversen was a mechanic who joined Mikkelsen in Iceland when the expeditions boat needed repair. Several months later, Mikkelsen and Iversen embarked on an incredible journey during which they would suffer every imaginable Arctic travail: implacable cold, scurvy, starvation, frostbite, snow blindness, plunges into icy seawater, impossible sledding conditions, Vitamin A poisoning, debilitated dogs, apocalyptic storms, gaping crevasses, and assorted mortifications of the flesh. Mikkelsens diary was even eaten by a bear. Three years of this, coupled with seemingly no hope of rescue, would drive most crazy, yet the two retained both their sanity as well as their humor. Indeed, what may have saved them was their refusal to become as desolate as their surroundings
En 1910, el famoso explorador danés Ejnar Mikkelsen decidió emprender un viaje en busca de los diarios de la malograda expedición de Mylius-Erichsen Denmark Expedition-, que había partido para proba