La niña se aburría en su casa. Los juguetes de siempre ya no la entretenían. Pero un buen día imaginó, inventó y se hizo un amigo con papel de periódico. El hombrecillo de papel y la niña aprendieron a descubrir la vida, lo bueno y lo malo que hay en ella, y como se puede transmitir esperanza y alegria a los demas, mirando las acciones humanas con los ojos de la solidaridad.
Un padre empeñado en que su hijo sea el primero de su clase y un profesor inseguro llevan a Juanito a una situación insólita: quedarse, literalmente, de piedra. Las diez cucharadas de sopaboba en las que se divide el libro invitan a reflexionar sobre el vínculo entre los niños y el estudio, pero, también, sobre el papel de los medios de comunicación en la actualidad.
En un rincón oscuro del desván permanece abandonado el viejo reloj del abuelo. Un día Ramón lo descubre y decide arreglarlo. Pero le faltan los números. ¿Dónde estarán?. Entonces el niño comienza a encontrar los numeros en los sitios mas sorprendentes.
El trabajo en grupo, la convivencia, las solidaridad... son temas que afectan por igual a niños y adultos. Con gran belleza, el autor habla a través de sus personajes de estas cuestiones.
Huvez lee una noticia sorprendente: un escritor ha sido detenido por escribir sobre los árboles y los pájaros. Huvez decide solidarizarse con él y escribe cinco relatos, protagonizados por árboles que sueñan con ser lo que no son, con alcanzar la plenitud... el juicio al escritor deparara a Huvez una gran sorpresa.