Guadalajara es una tierra de contrastes, de paisajes limpios y horizontes abiertos. Guadalajara es, ante todo, tierra acogedora, donde la naturaleza y el hombre convive en paisajes rotundos, en muchos casos desconocidos, mientras la historia cabalga por serranias, campiñas, alcarrias, cañones y distancias. En la lejania los castillos guardando el paisaje; en los pueblos, pequeños y apretados, trabaja el hombre que forjo una provincia que ahora les invitamos a descubrir en las paginas de este libro.