Con la colaboración de Emilia LandaluceEl retrato más íntimo del CaudilloCuando mi abuelo era persona Francisco Franco Martínez-Bordiú, nieto del Caudillo, ha decidido romper su prolongado silencio y hablar por primera vez de los aspectos mas intimos y desconocidos del entorno familiar que rodeaba a Franco, con el que mantenia una especial relacion de afecto.Frente a los topicos y calumnias vertidas sobre mi abuelo, solo quiero contar lo que yo vi y vivi con el. Quiero ofrecer un retrato fidedigno de su persona fuera del ambito publico, cuando disfrutaba de sus ratos de ocio o se encontraba en familia.Era un abuelo atento y cariñoso. Era mi compañero de caza y pesca, mi mentor, mi amigo. Le quise mas que a mi padre.En mi abuelo Franco descubri a un hombre dotado de una gran sensibilidad y que se entusiasmaba cuando un experto le explicaba los pormenores de cualquier asunto, ya fueran los resortes del Estado, el funcionamiento de una fabrica, los secretos de la caza, la pesca, la agricultura... Cuando saliamos de monteria solia contarme anecdotas de su juventud, historias que precedia del estribillo: "Cuando yo era persona".Gran ecologista, amante del mar y del campo, su pasion por la naturaleza ocupo un lugar primordial en su vida. Podia pasarse horas discutiendo sobre cual era el mejor carrete para pescar los atunes, o sobre si ese era tal o cual pajaro, o sobre el ciclo vital de la anguila. Cada tarde, despues del cafe, se encerraba un rato a pintar.Yo conoci en mi abuelo un modelo de austeridad y disciplina, un lector voraz, un entusiasta de los animales, un buen conversador, un pintor vocacional y cineasta aficionado, muy lejos de la imagen habitual del estadista.Un documento unico, controvertido, necesario, en el que podemos ver a Franco jugando al mus con sus amigos, cazando cachalotes y ballenas, filmando bailes de flamenco en Nochevieja o tratando de atisbar el rayo verde desde la cubierta del Azor.
Ver más