Jean Genet (1910-1986) fue novelista, dramaturgo y poeta. De padre desconocido y abandonado por su madre a los pocos meses de nacer, pronto fue entregado a una familia de acogida. Desde pequeño tuvo conciencia de no pertenecer al mundo que se le ofrecía y comenzó muy pronto a enfrentarse a él: cometió su primer hurto con diez años y, tras varios robos y fugas, fue encerrado en la colonia penitenciaria de Mettray -donde cristalizaron sus tendencias homosexuales-. Fue desertor del ejército, vagabundo y ejerció la prostitución. Comenzó a escribir en la cárcel y en sus obras desarrolla una hagiografía de su propia vida y la de sus compañeros de aventuras. Fue admirado por Sartre, que le dedicó un voluminoso estudio, y frecuentado por Giacometti, Foucault, Derrida y Brassaï. Entre sus principales obras publicadas en castellano se encuentran: Santa María de las Flores, Pompas fúnebres (Alba), Querella de Brest (Odisea) y Las criadas (Alianza).
Recibe novedades de Jean Genet directamente en tu email
L a Vida de Genet es un fracaso y, bajo la apariencia de un éxito, ocurre lo mismo con sus obras. No son serviles y supera a la mayoría de los escritores llamados Literarios. La obra de Genet es la agitacion de un hombre desconfiado del que ha podido decir Satre: "Si se le acorrala, estallara en carcajadas y confesara sin dificultad que se ha divertido ha costa nuestra, que solo intentaba escandalizarnos aun mas: si se le ha ocurrido bautizar con el nombre de Santidad a esta perversion demoniaca y sofisticada..." Jean Genet se ha propuesto la busqueda del Mal como otros la del Bien .
Los dos textos recogidos en este volumen, constituyen dos de las propuestas más radicalmente antisociales de la obra de Jean Genet: ladrón, vagabundo, prostituto y uno de los escritores más reconocidos y polemicos de la literatura francesa del siglo XX.Los dos textos recogidos en este volumen, El niño criminal y Fragmentos, constituyen dos de las propuestas mas radicalmente antisociales de la obra de Jean Genet: ladron, vagabundo, prostituto y uno de los escritores mas reconocidos y polemicos de la literatura francesa del siglo XX. Escritos durante un periodo de crisis del autor -originado por su rapido reconocimiento como gran figura literaria-, ambos textos se enfrentan a la asimilacion de su obra por parte de los intelectuales franceses, al tiempo que intentan renovar el gesto inicial de rechazo y lucha por el que Genet comenzo a escribir.Para ello, Genet se entrega, de manera mas explicita, poetica y depurada que nunca, a la comprension de los dos temas que mayor peso han tenido en toda su obra: el crimen y la homosexualidad. Asi, en El niño criminal, nos mostrara el mundo de las colonias penitenciarias para menores, defendiendo a los niños que son recluidos alli y cantando la fuerza moral de su gesto de rebeldia ante la sociedad. Y en Fragmentos, Genet presenta su vision mas amarga de la ho...
Milagro de la rosa fue escrita en una celda de la mítica cárcel parisina de La Santé. Redactada clandestinamente en pedazos de papel robados de los talleres de esta prisión, destinados originalmente a la fabricacion de bolsas, es una de las grandes novelas autobiograficas de la segunda mitad del siglo XX. En ella, el sexo y el amor son siempre extremos; y la violencia y la catastrofe aparecen siempre envueltas por el rito. El amor, tan puro y extraño como esas flores que crecen en el fango, se eleva sobre las vivencias en carceles y correccionales para convertir su lectura en una experiencia nueva y renovadora, donde la sordidez conforma la verdadera belleza literaria, mientras seguimos leyendo, seducidos y fascinados por esta historia de historias.
" avant d'y arriver, je savais que ma présence au bord du jourdain, sur les bases palestiniennes, ne serait jamais clairement dite : j'avais accueilli cette révolte de la même façon qu'une oreille musicienne reconnaît la note juste. souvent hors de la tente, je dormais sous les arbres, et je regardais la voie lactée très proche derrière les branches. en se déplaçant la nuit, sur l'herbe et sur les feuilles, les sentinelles en armes ne faisaient aucun bruit. leurs silhouettes voulaient se confondre avec les troncs d'arbres. elles écoutaient. ils, elles, les sentinelles. la voie lactée prenant sa source dans les lumières de galilée faisait une arche qui, me surplombant, surplombait aussi toute la vallée du jourdain et finissait, en s'éparpillant, sur le désert saoudien. allongé dans une couverture, je participais à ce spectacle peut-être plus que les palestiniens dont le ciel était le lieu commun. [...] dans une tragédie de shakespeare des archers tirent des flèches contre le ciel et je n'aurais pas été surpris si des feddayin d'aplomb sur leurs jambes écartées, mais agacés par tant de beauté en forme d'arc s'arrachant à la terre d'israël, eussent visé et tiré des balles contre la voie lactée, la chine et les pays socialistes leur fournissant assez de munitions pour faire dégringoler la moitié du firmament. tirer des balles contre les étoiles cependant qu'elles sortaient de leur propre berceau, la palestine ? "