Huérfano criado por las prostitutas de un saloon, Lincoln está enfadado con el mundo entero. Odioso, malo y malintencionado, consigue que todo el pueblo le deteste. Errando por las carreteras del Lejano Oeste, este sinverguenza hace un encuentro decisivo: Dios en persona. Se trata de un anciano bajito con sombrero mejicano que emprende la dificil tarea de reconvertir a nuestro antipatico heroe en un justiciero bueno y feliz. Gracias a un pacto de inmortalidad entre Lincoln y Dios, se pone en marcha un extraño equipo lleno de humor y cinismo.En este nuevo tomo, Lincoln no ha cambiado. Da la impresion de carecer totalmente de ese equipaje pesado que puede ser la conciencia o el pasado. Eso si, no parece feliz. Dios y su compañero, el Diablo, se empeñan en proponerle nuevas misiones, pero el no quiere saber nada de las ideas de los dos viejos. Su unica preocupacion es divertirse, beber y pasar de todo y de todos.Sus nuevas aventuras le llevaran a la gran ciudad y hasta el fondo de un calabozo. Muchas tortas y una dosis indecente de humor negro para el nuevo tomo de este western moderno y atipico.Tras el exito del primer volumen, Dibbuks publica ahora el segundo tomo, con colaboraciones especiales de Christian Cailleaux, Marion Mousse, Manu Larcenet, Bruno Duhamel y Jean-Louis Marco, quienes rinden homenaje a esta serie irreverente y brillante.
Lincoln, el vaquero más huraño del cómic, prosigue su extraño viaje junto a Dios, ese anciano testarudo con sombrero mejicano que intenta —sin demasiado éxito— convertirlo en un alma bondadosa. Tras