Es éste un libro valiente, comprometido, ágil, muy bien escrito. Llega fácilmente a la mente y al corazón del lector y deja en el fondo de su espíritu un poso hondo de luz y de esperanza. Como su título indica, se mueve Entre la inquietud y la esperanza, entre la oscuridad y el fulgor, entre la niebla y la claridad.
José Luis Rozalén MedinaLa educación debe proponerse cuatro metas claras y avanzar decididamente hacia ellas: enseñar a pensar, enseñar a sentir, enseñar a vivir y convivir, y enseñar a ser persona armonicamente realizada y socialmente comprometida. Para ello es indispensable la figura del maestro, del magister, aquel que, como dice Carlos Diaz en el prologo de esta obra, ayuda a crecer y ser mas -magis-, pero precisamente haciendose "minus, ministro, servidor, porque es imposible una verdadera relacion magisterial que no sea ministerial".Estas paginas, pues, estan al servicio de la educacion. En ellas encontraremos, en primer lugar, una radiografia general de nuestro tiempo -con sus luces y sus sombras, sus retos y posibilidades-, como marco para la enseñanza. Despues se abordaran los pilares que sostienen la educacion: el maestro, la escuela, la familia e incluso los medios de comunicacion social. Finalmente, la ultima parte de la reflexion se abre a diversas y sugestivas propuestas para lograr una educacion integral que sea capaz de hacernos llegar a la utopia racional y posible de una vida digna y fraterna para todos.
Se conoce todavía muy mal la Institución Libre de Enseñanza, a pesar de los festejos y folclores con que se la ensalza hoy; y sobre todo se ignora la pluridimensionalidad de sus figuras, si bien Don Francisco sobrepasa tambien los limites institucionalistas. Este libro tiene un gran valor intrinseco, pero tambien extrinseco, pues en el se advierte palmariamente que el tipo de laico representado por Giner de los Rios no tuvo nunca nada que ver con el estereotipo de laico que la laicidad inculta se obstina hoy en promover.