En cierto sentido, los evangelios no son un libro de religión, sino todo lo contrario. Explican la vida que llevó Jesús de Nazaret, un hombre que hizo y dijo tales cosas que entró en conflicto con los sacerdotes y con la observancia de no pocas normas religiosas y que tuvo tal enfrentamiento con los dirigentes del templo que acabo en los tribunales, con juicio y condena por agitador y subversivo.Lo sorprendente, sin embargo, es que Jesus fue un hombre profundamente religioso, pero un religioso condenado a muerte por los representantes oficiales de su Fe, demostrando asi que otra religion es posible y, sobre todo, necesaria. La religiosidad que enseñan los evangelios es una de las cosas mas necesarias en estostiempos de crisis. Es la religion que consiste, ante todo, en la vida honrada, responsable, transparente y solidaria. La vida que contagia bondad y felicidad. La religion que vence los miedos y da sentido a la vida.
Dicen los entendidos en las cosas de la religión que la teología es la ciencia que explica lo que es Dios, cómo es Dios, lo que le gusta y lo que le desagrada, lo que premia y lo que condena. Esto, mas o menos, es lo que dicen los curas y parece que la cosa esta clara. Pero el problema que se presenta es que a Dios nadie lo ha visto y nadie sabe como es exactamente ese Dios del que habla todo el mundo. Mas aun, hay mucha gente que esta convencida de que Dios no existe. Sencillamente. Y todo eso de la religion es un invento de los curas y de la gente beata que va a las iglesias. Pues bien, si esto es cierto ¿como podemos hablar de teologia para explicar, con esa misma teologia, aquello que ignoramos? ¿No es todo eso un disparate y una perdida de tiempo? La respuesta a estas preguntas se puede hacer de dos maneras. Una, echando mano de las doctrinas y teorias que inventaron los sabios de tiempos antiguos. Otra, recordando los relatos y enseñanzas que se encuentran en los evangelios. La teologia de las doctrinas es la teologia de los sabios. La teologia de los relatos es la teologia popular. Esta es la que enseño Jesus con su ejemplo, sencillamente, con su forma de vivir y, sobre todo, con su relacion con los hombres de la religion y con otra mucha gente a la que la religion (la de entonces y la de ahora) ignoraba, maltrataba y hasta condenaba. Asi nos explico Jesus quien es Dios y como es Dios, esa teologia popular que, en forma de relatos, se encuentra en los evangelios. Jose Maria Castillo nacio en Puebla de Don Fadrique (Granada), en 1929. Ha sido jesuita durante mas de cincuenta años. Doctor en Teologia Dogmatica (Universidad Gregoriana de Roma). Profesor de teologia dogmatica (Facultad de Teologia de Granada). Profesor invitado en diversas Universidades (Gragoriana, de Roma; Comillas, de Madrid; UCA, de El Salvador). Doctor Honoris Causa por la Universidad de Granada. Hace mas treinta años, publico los temas de Teologia Popular, la teologia que ahora renace, puesta al dia, en el presente volumen y en los dos que le seguiran.
En cierto sentido, los evangelios no son un libro de religión, sino todo lo contrario. Explican la vida que llevó Jesús de Nazaret, un hombre que hizo y dijo tales cosas que entró en conflicto con los sacerdotes y con la observancia de no pocas normas religiosas y que tuvo tal enfrentamiento con los dirigentes del templo que acabo en los tribunales, con juicio y condena por agitador y subversivo.Lo sorprendente, sin embargo, es que Jesus fue un hombre profundamente religioso, pero un religioso condenado a muerte por los representantes oficiales de su Fe, demostrando asi que otra religion es posible y, sobre todo, necesaria. La religiosidad que enseñan los evangelios es una de las cosas mas necesarias en estos tiempos de crisis. Es la religion que consiste, ante todo, en la vida honrada, responsable, transparente y solidaria. La vida que contagia bondad y felicidad. La religion que vence los miedos y da sentido a la vida.