Buenos Aires, Argentina, mediados de la década de 1970. Se habla ya en voz baja de desaparecidos, de conspiradores; se mira alrededor antes de cruzar un descampado, se observa con disimulo al vecino, pero aun predomina esa confusa impresion de que si alguien tiene problemas con las autoridades sera porque ha hecho algo... Y elmenos indicado para meterse en conflicto alguno parece el Señor Kreck: el mas ordenado, predecible y hasta aburrido agente de seguros del barrio de La Ensenada. Marido y padre ejemplar, empleado modelo, buen vecino y compañero, Rodolfo Kreck no parece esconder nada... excepto las llaves de un apartamento alquilado en secreto que guarda en el cajon de su escritorio. ¿Para que quiere el Señor Kreck un apartamento? ¿Que hace alli? ¿Por que su mujer y sus amigos nada de esta historia?
Fondo de Cultura Económica Argentina 9789877195774
"No es recomendable alquilar en estos tiempos; el mundo está al revés y las precauciones de nada sirven, pues nunca sabes con qué diablo te puedes encontrar", le advierten dos ancianas a Rodolfo Kreck: las dos hermanas le alquilaran un pequeño departamento en La Plata que sera el puntapie inicial para esta historia. El señor Kreck es un hombre discreto y meticuloso, con un pasado en la Istria convulsa que prefiere mantener oculto, pero ¿hasta cuando le sera posible hacerlo en la Buenos Aires de los años setenta? En un pais atravesado por la violencia y la vigilancia constante, el señor Kreck se ve atrapado por su propia historia, la posibilidad de que salga a la luz y las circunstancias propias de una epoca que se transforman en un juego peligroso. Con una maestria notable, Juan Octavio Prenz construyo en los noventa una ficcion que hoy se vuelve escalofriantemente actual, donde la intriga tensa los hilos de un mundo que parece estar al borde de desmoronarse pagina a pagina. "El tantas veces presentido e indeseable momento ha llegado y Kreck comprende, con una lucidez unica, que derivar la discusion hacia las palabras circunstanciales y superfluas, esas que nada dicen pero nada complican y sirven para retomar el ritmo simple de la vida cotidiana, es un camino ya vedado para siempre."