El toro bravo es una creación del hombre, del ganadero. El origen del toro de lidia y su evolución hasta nuestros días ha ido escribiendo la Historia de la Tauromaquia. El toreo nunca es definitivo; tiene un pasado, un presente y un futuro, y su caracter historico le hace estar sujeto a un proceso de renovacion constante. Los canones tauromacos son mutables y, por ello, la concepcion del toro de lidia tampoco es definitiva. El mensaje de este libro es un mensaje de optimismo, de esperanza y de ilusion, en contra de ese vaticinio ciclico y repetitivo en el tiempo que asegura que la Tauromaquia esta muriendo y que solo en el pasado fue verdadera y autentica. El toreo soñado se va alcanzando a traves de los años, en una evolucion positiva permanente. Una evolucion que supone la busqueda constante de la BRAVURA del toro, porque los objetivos en su seleccion se van modificando a la par que lo hace el espectaculo de la Fiesta; este ultimo pautado siempre por la transicion de los gustos del publico, ante la interpretacion torera de cada diestro en cada epoca. Este es el quehacer ganadero a lo largo de 250 años tauromaquicos, el trabajo de una ganaderia (Vazquez-Veragua-Juan Pedro Domecq) y de un ganadero que ha invertido toda una vida en investigacion, desarrollo y tecnologia en busca de la BRAVURA.