De sobra es conocido el extraño caso de J. D. Salinger, quien, tras publicar en 1951 El guardián entre el centeno, pasó el resto de su vida ocultándose de los medio de comunicación y eludiendo el fervor de los admiradores. En esta biografia, Kenneth Slawenski desmenuza las claves vitales y literarias del enigmatico novelista: las vivencias de sus años juveniles en colleges elitistas; su experiencia como combatiente en la Segunda Guerra Mundial, o la evolucion espiritual que lo condujo a abrazar el budismo zen y abrio un abismo entre sus anhelos de retiro y meditacion y la presion de los medios. Slawenski analiza y expone las conflictivas relaciones del escritor con los editores, su dificil vida familiar y sentimental, sus periodos de silencio y escritura secreta, asi como sus querellas contra el mundo editorial y gigantes mediaticos con objeto de defender su obra frente a manipulaciones.Este relato veraz y libre de sentimentalismos de la vida de Salinger constituye un apasionante recorrido por los entresijos de su obra narrativa, y se alza como homenaje postumo a la ambicion y confianza en si mismo que guiaron al escritor a lo largo de su vida. Como afirma Slawenski tras el fallecimiento de Salinger, "en vano busque un sentimiento que estuviera a la altura del hombre. No un epitafio. El propio Salinger no creia en la muerte, y yo lo sabia. Lo que necesitaba ofrecerle era un homenaje, una llamada a la gratitud y no a la tristeza. Un homenaje no a la memoria de J. D. Salinger sino a la esencia de J. D. Salinger".
De sobra es conocido el extraño caso de J. D. Salinger, quien, tras publicar en 1951 El guardián entre el centeno, pasó el resto de su vida ocultándose de los medio de comunicación y eludiendo el fervor de los admiradores. En esta biografia, Kenneth Slawenski desmenuza las claves vitales y literarias del enigmatico novelista: las vivencias de sus años juveniles en colleges elitistas; su experiencia como combatiente en la Segunda Guerra Mundial, o la evolucion espiritual que lo condujo a abrazar el budismo zen y abrio un abismo entre sus anhelos de retiro y meditacion y la presion de los medios. Slawenski analiza y expone las conflictivas relaciones del escritor con los editores, su dificil vida familiar y sentimental, sus periodos de silencio y escritura secreta, asi como sus querellas contra el mundo editorial y gigantes mediaticos con objeto de defender su obra frente a manipulaciones.Este relato veraz y libre de sentimentalismos de la vida de Salinger constituye un apasionante recorrido por los entresijos de su obra narrativa, y se alza como homenaje postumo a la ambicion y confianza en si mismo que guiaron al escritor a lo largo de su vida. Como afirma Slawenski tras el fallecimiento de Salinger, en vano busque un sentimiento que estuviera a la altura del hombre. No un epitafio. El propio Salinger no creia en la muerte, y yo lo sabia. Lo que necesitaba ofrecerle era un homenaje, una llamada a la gratitud y no a la tristeza. Un homenaje no a la memoria de J. D. Salinger sino a la esencia de J. D. SalingerDe sobra es conocido el extraño caso de J. D. Salinger, quien, tras publicar en 1951 El guardián entre el centeno, pasó el resto de su vida ocultándose de los medio de comunicación y eludiendo el fervor de los admiradores. En esta biografia, Kenneth Slawenski desmenuza las claves vitales y literarias del enigmatico novelista: las vivencias de sus años juveniles en colleges elitistas; su experiencia como combatiente en la Segunda Guerra Mundial, o la evolucion espiritual que lo condujo a abrazar el budismo zen y abrio un abismo entre sus anhelos de retiro y meditacion y la presion de los medios. Slawenski analiza y expone las conflictivas relaciones del escritor con los editores, su dificil vida familiar y sentimental, sus periodos de silencio y escritura secreta, asi como sus querellas contra el mundo editorial y gigantes mediaticos con objeto de defender su obra frente a manipulaciones.Este relato veraz y libre de sentimentalismos de la vida de Salinger constituye un apasionante recorrido por los entresijos de su obra narrativa, y se alza como homenaje postumo a la ambicion y confianza en si mismo que guiaron al escritor a lo largo de su vida. Como afirma Slawenski tras el fallecimiento de Salinger, en vano busque un sentimiento que estuviera a la altura del hombre. No un epitafio. El propio Salinger no creia en la muerte, y yo lo sabia. Lo que necesitaba ofrecerle era un homenaje, una llamada a la gratitud y no a la tristeza. Un homenaje no a la memoria de J. D. Salinger sino a la esencia de J. D. Salinger