El chico deslumbra por su enorme persuasión y por el trazo perfecto de sus personajes. Toda la obra gira en torno a un único eje vertebrador, el chico, un hermoso adolescente en el que se aúnan las cualidades hipnoticas de un Tadzio (protagonista de Muerte en Venecia) con el exilio interior del protagonista de La ley de la calle de Francis Ford Coppola.