A partir de historias evocadoras sobre la intensa circulación de millones de españoles y argentinos que, en la última mitad del siglo XIX y hasta bien entrado el siglo XX, atravesaron el Atlántico en ambos sentidos llevando consigo sus ideas, emociones y
Atapuerca ha pasado de ser un nombre casi desconocido a adquirir una resonancia triunfal: las excavaciones desarrolladas en esa sierra burgalesa pueden presumir de haber encontrado la mayor acumulacion mundial de fosiles de hominidos, y entre sus logros mas relevantes se cuentan el mas antiguo, el primer acto de canibalismo o el primer regalo funebre del que hay noticia. Los responsables cientificos del proyecto han levantado alrededor del yacimiento una industria de popularizacion del conocimiento que incluye decenas de libros de divulgacion, documentales televisivos, exposiciones itinerantes, un parque arqueologico y su propio Museo de la Evolucion Humana en Burgos, todo ello flanqueado por una constante presencia, muy bien calculada y pautada, en los medios de comunicacion españoles. En la esfera publica, Atapuerca fue etiquetado desde el principio como un proyecto muy y se convirtio en paradigma desde el que demoler las viejas acusaciones sobre el atraso de la ciencia nacional. Ese contexto, y no solo la antiguedad e importancia de los fosiles, explica que la Sima de los Huesos se haya convertido en el nuevo origen de la historia de España. El caso de Atapuerca, asi, constituye un ejemplo unico y fascinante del uso que se puede conferir a la popularizacion de la ciencia. El presente libro, con un conocimiento muy detallado de la historia de las excavaciones y de su relevancia cientifica, un riguroso planteamiento de fondo y una amenidad narrativa fuera de lo comun, nos cuenta la forja de esta nueva y nos ayuda a comprender los mecanismos que mueven al saber cientifico -y a algunos de sus integrantes- en pos de un reconocimiento generalizado.