"He aquí un libro sorprendente. Nos viene a mostrar que el dinero atesora la memoria de la Nación. Desde que nació el Peso en 1891, hasta nuestros días, la unidad monetaria cambió cinco veces de nombre y perdio trece ceros: un Peso actual equivale a diez billones del signo monetario primigenio. Cada bautismo alento la esperanza de soluciones permanentes para la resquebrajada economia argentina. La historia del pais tambien es la historia de su moneda: el dinero ha sabido erigirse en la medida de casi todas las cosas. El billete bancario -un material poco trabajado desde los estudios sobre la cultura contemporanea- aparece en este libro como lugar de reconocimiento y decepcion, de orgullo y extrañeza. Patricia Avila trata aqui la larga disputa entre memorias que pretenden consagrar un relato de lo que fuimos: mitos civilizatorios y circunstancias historicas se aglutinan en los grabados y textos de los billetes a traves de cada epoca. El billete bancario pone en circulacion una verdad que pretende ser indiscutible. Los proceres aparecen o se eclipsan. Algunos rostros -como el de San Martin y Belgrano- nunca dejaron de aparecer. No ocurre lo mismo con Sarmiento, Urquiza o Rosas. Durante decadas fue infaltable la presencia alegorica del progreso, la generosidad de la agricultura, la irrupcion transformadora de la industria, el aporte eugenesicocivilizatorio de los inmigrante... La autora de este libro eligio tambien aproximarse a las frases escritas por los usuarios en los billetes. -Y tu tambien te vas- es una de esas inscripciones recogidas, que se transforma en triste reclamo. Hay algo de ineludible, de inexorable destino, como el que ata el pais a su moneda." Hector Schmucler