Cuando el deber se convierte en placer . Edward Rawlings no quiere ejercer de conde. La única manera de evitarlo es encontrando a su sobrino Jeremy, que vive en Escocia con su severa tía Pegeen desde que quedó huérfano. Cuando Edward llega a Escocia descubre que Pegeen es en realidad una atractiva joven que odia a los de su clase. Pegeen puede resistir la tentación de la riqueza y el poder de Jeremy, pero un beso suyo y está perdida.
Una novela histórica de regencia muy dulce.Edward Rawlings no quiere ejercer de conde y asumir todas las obligaciones que el título comporta. La única manera de evitarlo es encontrando a su sobrino Jeremy, que vive en Escocia con su tia materna Pegeen. Ella aborrece a Edward y a su clase, pero es consciente de que el podra ofrecerle muchas mas cosas, por lo que deciden ir a vivir a Londres con el. Lord Rawlings enloquece con los profundos ojos verdes y la sensualidad de Pegeen. Ella puede resistirse al dinero y al poder de Edward, pero un beso suyo y estara perdida…
Una pasión que no conoce fronteras.Durante toda su infancia, Jeremy, el joven Duque de Rawlings y Maggie, su vecina, han sido rivales de juegos, hasta el día en que la infancia da paso a la juventud y la rivalidad se convierte en pasión. Son descubiertos por sus padres, que envían a Jeremy a la India. A su regreso, Maggie está a punto de casarse con otro. Maggie cree que ha olvidado a Jeremy, pero al verlo, todos sus anhelos enterrados regresan con fuerza.